La pérdida patrimonial derivada del pago de una deuda tributaria como responsable subsidiario se imputa fiscalmente en el IRPF en el período impositivo en el que se produce el pago efectivo, siempre que el acuerdo de derivación de responsabilidad haya adquirido firmeza con anterioridad. La deuda es exigible al responsable subsidiario solo después de que se declare la fallida del deudor principal y adquiera firmeza el acuerdo de derivación, momento a partir del cual nace la alteración patrimonial deducible conforme al artículo 33 LIRPF.
Hechos
El consultante ha hecho frente al pago de diversas deudas tributarias que se le exigen por derivación de responsabilidad, en calidad de responsable subsidiario de una entidad.
Cuestión planteada
Forma de reflejar en la declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas del consultante el pago de las deudas referidas.
Contestación
El artículo 33.1 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio (BOE de 29 de noviembre) –en adelante LIRPF-, señala que:
“Son ganancias y pérdidas patrimoniales las variaciones en el valor del patrimonio del contribuyente que se pongan de manifiesto con ocasión de cualquier alteración en la composición de aquél, salvo que por esta ley se califiquen como rendimientos.”
El artículo 41.5 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria (BOE de 18 de diciembre), establece que:
“5. Salvo que una norma con rango de ley disponga otra cosa, la derivación de la acción administrativa para exigir el pago de la deuda tributaria a los responsables requerirá un acto administrativo en el que, previa audiencia al interesado, se declare la responsabilidad y se determine su alcance y extensión, de conformidad con lo previsto en los artículos 174 a 176 de esta ley. Con anterioridad a esta declaración, la Administración competente podrá adoptar medidas cautelares del artículo 81 de esta ley y realizar actuaciones de investigación con las facultades previstas en los artículos 142 y 162 de esta ley.
La derivación de la acción administrativa a los responsables subsidiarios requerirá la previa declaración de fallido del deudor principal y de los responsables solidarios”.
Es en el momento en que adquiere firmeza el acuerdo de derivación de responsabilidad cuando el responsable subsidiario ha de hacer frente al pago de la deuda del deudor principal. Cuando en dichas circunstancias se realice el pago referido se producirá, a efectos del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, una pérdida patrimonial, en los términos regulados en los artículos 33 y siguientes de la Ley del Impuesto.
De la información obrante en el expediente no se desprende con claridad si el acuerdo de derivación de responsabilidad ha adquirido firmeza en el momento de formular la presente consulta tributaria, por lo que cabe señalar que a efectos del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas el consultante únicamente podrá declarar la pérdida patrimonial que, en su caso, se produzca, una vez dicho acuerdo haya adquirido firmeza y el consultante haya satisfecho la deuda correspondiente.
Por último, al tratarse de una pérdida patrimonial, el artículo 14.1.c) de la LIRPF establece que deberá imputarse al periodo impositivo en que tenga lugar la alteración patrimonial, que se producirá en el momento del pago de la deuda, en la medida en que el referido acuerdo de derivación de responsabilidad haya adquirido firmeza.
Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.
Referencia normativa
Ley 35/2006, Arts. 14-1, 33-1