La transmisión está sujeta a IVA como mera cesión de bienes o derechos, salvo que los elementos transmitidos constituyan una unidad económica autónoma (capaz de desarrollar actividad empresarial por sus propios medios) acompañada de estructura organizativa de factores de producción materiales y humanos. La calificación como no sujeta requiere que la unidad económica estuviera ya afectada a actividad empresarial o profesional en el transmitente y se transfiera íntegramente con su capacidad operativa.
Hechos
El consultante ha suscrito un contrato de concesión con un fabricante de automóviles para la venta de turismos y la prestación de servicios postventa en una determinada zona. Para el ejercicio de dicha actividad ha procedido a arrendar un local con un tercero. Asimismo, ha adquirido al anterior concesionario determinados equipamientos, mobiliario, equipos y utillaje y contratado a tres antiguos empleados. En el mismo acuerdo se manifiesta que no se subrogará en ningún contrato de servicios ni suministros suscritos por el anterior clientes ni tampoco asumirá ningún compromiso con clientes o proveedores del anterior concesionario.
Cuestión planteada
Se plantea la sujeción al Impuesto de dicha transmisión.
Contestación
1.- El artículo 19 de la Directiva 2006/112/CE del Consejo de 28 de noviembre de 2006 relativa al sistema común del impuesto sobre el valor añadido dispone que los Estados miembros están facultados para considerar que la transmisión de una universalidad total o parcial de bienes no suponga la realización de una entrega de bienes.
Dicha previsión comunitaria se ha plasmado en el supuesto de no sujeción contenido en el número 1º del artículo 7 de la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido (BOE del 29) que dispone, según la redacción dada al precepto por la Ley 28/2014, de 27 de noviembre, en vigor desde 1 de enero de 2015, lo siguiente:
“No estarán sujetas al Impuesto:
1º. La transmisión de un conjunto de elementos corporales y, en su caso, incorporales que, formando parte del patrimonio empresarial o profesional del sujeto pasivo, constituyan o sean susceptibles de constituir una unidad económica autónoma en el transmitente, capaz de desarrollar una actividad empresarial o profesional por sus propios medios, con independencia del régimen fiscal que a dicha transmisión le resulte de aplicación en el ámbito de otros tributos y del procedente conforme a lo dispuesto en el artículo 4, apartado cuatro, de esta Ley.”.
Dicha jurisprudencia viene establecida fundamentalmente por las sentencias de 27 de noviembre de 2003, recaída en el asunto C-497/01, de Zita Modes Sarl y de 10 de noviembre de 2011, recaída en el asunto C-444/10, Christel Schiever.
De acuerdo con lo previsto en dicho artículo se requiere que:
- los elementos transmitidos constituyan una unidad económica autónoma capaz de desarrollar una actividad empresarial o profesional por sus propios medios en sede del transmitente
- que dicha unidad económica se afecte al desarrollo de una actividad empresarial o profesional;
Por otra parte, en el supuesto consultado debe tenerse en cuenta que la letra a), del propio número 1º, del artículo 7 de la Ley establece que “quedarán excluidas de la no sujeción a que se refiere el párrafo anterior las siguientes transmisiones:
a) La mera cesión de bienes o de derechos.
(…)
En relación con lo dispuesto en este número, se considerará como mera cesión de bienes o derechos, la transmisión de éstos cuando no se acompañe de una estructura organizativa de factores de producción materiales y humanos, o de uno de ellos, que permita considerar a la misma constitutiva de una unidad económica autónoma.”.
La reforma del supuesto de no sujeción del artículo 7, apartado 1º, realizado por la Ley 28/2014, anteriormente citada, aclara que la valoración de los requisitos de unidad económica autónoma debe realizarse en sede del transmitente, y ello con independencia que, tras la transmisión, en sede del adquirente, pudiera existir una unidad económica autónoma.
Por tanto, la aplicación del supuesto de no sujeción exige que el conjunto de los elementos transmitidos sean suficientes para permitir desarrollar una actividad económica autónoma en el transmitente, situación que deberá analizarse en cada caso concreto.
De los datos aportados en el escrito de consulta parece deducirse que el consultante tiene previsto adquirir parte del inmovilizado del anterior concesionario, en particular, maquinaria, elevadores, ventilación, iluminación, falsos techos y mamparas así como contratar a tres empleados.
En tales condiciones parece deducirse que tales adquisiciones constituyen una mera cesión de bienes y derechos, que, al no verse acompañada de una estructura organizativa suficiente, deben considerarse como una operación sujeta al Impuesto.
En tal caso y a falta de otros elementos de prueba, la transmisión objeto de consulta estará sujeta al Impuesto sobre el Valor Añadido, debiendo tributar cada elemento transmitido de forma independiente siguiendo el régimen general del Impuesto.
2.- Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.
Referencia normativa
Ley 37/1992 art. 7-1