La transmisión de acciones propias por la sociedad a su accionista se califica como ganancia o pérdida patrimonial conforme al artículo 33.1 LIRPF, calculada por diferencia entre valor de adquisición y valor de transmisión según artículo 37.1.b), siempre que no concurran elementos que evidencien una operación de reducción de capital con devolución de aportaciones. En caso de titularidad compartida (nuda propiedad/usufructo), la ganancia patrimonial del titular de la nuda propiedad se determina aplicando la proporción de valor de mercado atribuible a ésta en el momento de la transmisión.
Hechos
La consultante tiene la plena propiedad de una parte de las acciones de una sociedad anónima, y la nuda propiedad de otra parte. Se van a transmitir dichas acciones a la sociedad anónima, que las mantendrá en autocartera sin proceder a su amortización, al no superar las acciones propias en poder de la sociedad anónima los límites establecidos por la normativa mercantil.
Cuestión planteada
Tributación de la venta de acciones en el IRPF de la consultante.
Contestación
En términos generales, la adquisición por la sociedad de sus propias acciones o participaciones supondrá para el socio persona física transmitente variaciones en el valor de su patrimonio puestas de manifiesto por alteración en su composición, por lo que su calificación a efectos del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas es la de ganancias o pérdidas patrimoniales (artículo 33.1 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio (BOE de 29 de noviembre), cuyo cálculo en el caso de acciones no cotizadas se realizará de acuerdo con lo establecido en el artículo 37.1.b) de la Ley del Impuesto.
Sentada la regla general, debe señalarse no obstante que el Tribunal Supremo, en Sentencias como las de 16 de mayo de 2011 o 23 de junio de 2011, considera que, en los supuestos de hecho reflejados en las referidas sentencias en los que de las condiciones en que se desarrollaban las operaciones podía inferirse que la adquisición de acciones o participaciones propias era un instrumento para una operación de reducción de capital con la finalidad de devolución de aportaciones a los socios, no podía entenderse dicha adquisición de forma independiente, lo que implicaría su tributación como ganancia o pérdida patrimonial, sino como una fase inherente a la operación de reducción de capital con devolución de aportaciones, resultándole aplicable en consecuencia a las cantidades percibidas por el socio el régimen establecido para esta última operación en el artículo 33.3.a) de la Ley del Impuesto.
De acuerdo con lo manifestado por la consultante, la adquisición de las acciones no lleva aparejada su amortización a través de la correspondiente reducción del capital.
En consecuencia, le resultarían de aplicación a la venta de acciones a la sociedad las reglas para el cálculo de las ganancias o pérdidas patrimoniales correspondientes a la venta de acciones establecidas en el referido artículo 37.1.b) de la ley del Impuesto. La determinación de la ganancia o pérdida patrimonial que corresponde a la consultante en las acciones vendidas de las que tiene la nuda propiedad vendrá determinado por la diferencia entre el valor de adquisición correspondiente a la nuda propiedad de las acciones y la parte del valor total de transmisión de las acciones que corresponda a dicha nuda propiedad. La determinación de la parte del valor de transmisión atribuible al usufructo y a la nuda propiedad se realizará en función del valor de mercado atribuible a cada uno de ambos en el momento de la venta de las acciones.
Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.
Referencia normativa
LIRPF, Ley 35/2006, artículos 33 y 37