No es posible solicitar una segunda ampliación de plazo una vez agotada la primera (4 + 4 años). Transcurrido el plazo ampliado sin finalización de obras, se pierde la totalidad de deducciones practicadas, debiendo regularizarse en el ejercicio del incumplimiento mediante reintegro de cuotas más intereses de demora. Como consecuencia de esta regularización, el contribuyente puede reiniciar la deducción desde el ejercicio siguiente al de regularización, contando nuevamente desde cero el plazo de cuatro años para finalizar las obras.
Hechos
El consultante solicitó en 2008 y se le concedió una ampliación de cuatro años, hasta el 14 de octubre de 2012, para finalizar las obras de construcción de su vivienda habitual, iniciada en 2004 a través de una cooperativa. Durante dicho período también practicó la deducción por cuenta vivienda. El citado plazo de ampliación ha concluido, recientemente, sin que haya sido posible entregarle la vivienda, por circunstancias ajenas a su voluntad, siendo previsible la obtención de la licencia de primera ocupación en poco tiempo.
Cuestión planteada
Si es posible solicitar un nuevo plazo de ampliación a fin de mantener el derecho a las deducciones practicadas, dadas las especiales circunstancias que han impedido su entrega. En caso negativo, propone la devolución de las cuantías objeto de deducción entre 2004 y 2008, y, por ello, considerando iniciada la práctica de la deducción en 2009, poder solicitar una nueva primera ampliación de plazo para finalizar las obras. Consecuencias tributarias de no admitirse ésta opción.
Contestación
A efectos de practicar la deducción por inversión en vivienda habitual, el apartado 1 del artículo 55 del Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, aprobado por el Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo (BOE de 31 de marzo), en adelante RIRPF, asimila a la adquisición de vivienda habitual su construcción, en los siguientes términos:
“Construcción, cuando el contribuyente satisfaga directamente los gastos derivados de la ejecución de las obras, o entregue cantidades a cuenta al promotor de aquéllas, siempre que finalicen en un plazo no superior a cuatro años desde el inicio de la inversión.”
El inicio de la inversión, según el criterio mantenido por este Centro Directivo, procede computarlo a partir de la primera cantidad satisfecha por la que se practica la deducción por inversión en vivienda habitual, o, si fuera el caso, por cualquier importe que el contribuyente satisfaga procedente del saldo de su cuenta vivienda. El plazo de cuatro años para finalizar las obras admite ampliación en determinados supuestos, de acuerdo con lo dispuesto en los apartados 3 y 4 del artículo 55 del RIRPF, que en ningún caso podrá exceder de otros cuatro años más.
En el presente caso el consultante solicitó en 2008 una ampliación de plazo para la finalización de las obras, habiéndosele concedido por cuatro años, plazo que acaba de transcurrir.
Con carácter general, si llegado el día en que debieran estar finalizadas las obras, considerando en su caso el plazo de ampliación concedido, estas no hubiesen concluido, el contribuyente pierde el derecho a la totalidad de las deducciones practicadas por la construcción, y en su caso también por cuenta vivienda, debiendo proceder a regularizar la situación, reintegrando la totalidad de las cantidades indebidamente deducidas, conforme lo dispuesto en el artículo 59 del Reglamento del Impuesto, sumándolas a las cuotas líquidas devengadas en el ejercicio en que se hayan incumplido los requisitos, más los intereses de demora a que se refiere el artículo 26.6 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria. La norma del Impuesto no contempla ninguna circunstancia que exima al contribuyente del pago de intereses.
Como consecuencia de regularizar su situación tributaria mediante la devolución de la totalidad de las deducciones indebidamente practicadas relacionadas con la construcción, tanto por aportaciones directas como por las derivadas de su cuenta vivienda, el consultante podrá iniciar de nuevo la práctica de la deducción a partir del ejercicio siguiente al último que sea objeto de regularización, por las cantidades que, a partir de dicho ejercicio, satisfaga vinculadas con la construcción de su futura vivienda habitual. Con la nueva primera cantidad satisfecha que sea objeto de deducción se entenderá iniciado, nuevamente, el plazo de cuatro años para finalizar las obras de construcción; debiendo aplicarse la normativa vigente en cada momento.
Por último, señalar que además de finalizar las obras en el plazo autorizado, han de cumplirse los demás requisitos exigidos por la norma, entre estos, habitar la vivienda de manera efectiva y con carácter permanente dentro de los doce meses siguientes a la terminación de las obras y que esta constituya su residencia habitual durante un plazo continuado de, al menos, tres años.
En el presente caso, producido el incumplimiento el 15 de octubre de 2012, el consultante tiene la obligación de regularizar su situación, en la declaración autoliquidación correspondiente a dicho ejercicio, mediante la devolución de la totalidad de las deducciones practicadas -desde 2004 hasta 2011-. Ello le permitirá iniciar de nuevo la práctica de la deducción en el ejercicio 2012, por esa misma vivienda o por otra, por las cantidades satisfechas durante el año.
En cuanto a la posibilidad de aplicar la deducción a partir de 1 de enero de 2013 debe indicarse que la Ley 16/2012, de 27 de diciembre, por la que se adoptan diversas medidas tributarias dirigidas a la consolidación de las finanzas públicas y al impulso de la actividad económica (BOE de 28 de diciembre), ha suprimido el apartado 1 del artículo 68 de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, aprobada por la Ley 35/2006, de 28 de noviembre (BOE de 29 de noviembre), en adelante LIRPF, que regulaba la deducción por inversión en vivienda habitual.
No obstante lo anterior, la citada Ley 16/2012 ha añadido una disposición transitoria decimoctava en la LIRPF que regula un régimen transitorio que permite practicar dicha deducción a aquellos contribuyentes que cumplan determinados requisitos. En concreto, dicha disposición establece lo siguiente:
Disposición transitoria decimoctava. Deducción por inversión en vivienda habitual.
1. Podrán aplicar la deducción por inversión en vivienda habitual en los términos previstos en el apartado 2 de esta disposición:
a) Los contribuyentes que hubieran adquirido su vivienda habitual con anterioridad a 1 de enero de 2013 o satisfecho cantidades con anterioridad a dicha fecha para la construcción de la misma.
b) (…)
c) (…)
En todo caso, resultará necesario que el contribuyente hubiera practicado la deducción por inversión en vivienda habitual en relación con las cantidades satisfechas para la adquisición o construcción de dicha vivienda en un periodo impositivo devengado con anterioridad a 1 de enero de 2013, salvo que hubiera resultado de aplicación lo dispuesto en el artículo 68.1.2º de esta Ley en su redacción vigente a 31 de diciembre de 2012.
2. La deducción por inversión en vivienda habitual se aplicará conforme a lo dispuesto en los artículos 67.1, 68.1, 70.1, 77.1 y 78 de la Ley del Impuesto, en su redacción en vigor a 31 de diciembre de 2012, sin perjuicio de los porcentajes de deducción que conforme a lo dispuesto en la Ley 22/2009 hayan sido aprobados por la Comunidad Autónoma.
3. Los contribuyentes que por aplicación de lo establecido en esta disposición ejerciten el derecho a la deducción estarán obligados, en todo caso, a presentar declaración por este Impuesto y el importe de la deducción así calculada minorará el importe de la suma de la cuota íntegra estatal y autonómica del Impuesto a los efectos previstos en el apartado 2 del artículo 69 de esta Ley.
4. (…)”
De lo anteriormente dispuesto se desprende que a partir de 1 de enero de 2013 se suprime la deducción por inversión en vivienda habitual para todos los contribuyentes si bien, se introduce un régimen transitorio para aquellos contribuyentes que hubieran satisfecho cantidades por la construcción de su vivienda habitual con anterioridad a 1 de enero de 2013, que podrán seguir aplicando la deducción por inversión en vivienda habitual.
Ahora bien, al respecto debe tenerse en cuenta que para acceder al citado régimen transitorio será necesario, además, que el contribuyente hubiera practicado la deducción por inversión en vivienda habitual en relación con las cantidades satisfechas por la construcción de dicha vivienda en un periodo impositivo devengado con anterioridad a 1 de enero de 2013, salvo que hubiera resultado de aplicación lo dispuesto en el artículo 68.1.2º de la LIRPF en su redacción vigente a 31 de diciembre de 2012.
En el supuesto planteado, y partiendo de la hipótesis de que el consultante regularizase su situación tributaria hasta 2011, conforme se ha indicado anteriormente, y, además, hubiese satisfecho cantidad alguna vinculada con la construcción de su futura vivienda habitual durante 2012 y llegare a practicar la deducción en función de ello, también, a partir de 1 de enero de 2013 le será de aplicación la deducción, en virtud y con los requisitos establecidos por el régimen transitorio regulado en la citada disposición transitoria decimoctava.
Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.
Referencia normativa
Ley 35/2006 Art. 68.1.1º y DT 18ª; RD 439/2007 Arts. 54.1, 55.4 y 59